Todo bien, todo mal, todo normal.
Para el ávido lector, todo bien.
Para quien sabe leer entre líneas, todo igual.
Para aquellos que quieren drama, todo mal.
domingo, 1 de marzo de 2015
domingo, 25 de enero de 2015
domingo, 28 de diciembre de 2014
Con dos costillas rotas quedé.
Año extraño. Año que del recuerdo, me dan memorias de los rumbos que tomé. Venas que corté de mi vida, finito. Era necesario.
Año de miradas, en donde la mujer amada vino, entro y dejó huella. Tan rápida y fugaz, tan exacta y letal. Con la sangre en el cuello y la sonrisa latente, me veo inmóvil. Ante sus idas y venidas, indómita. Insólita, amable y lejana como nadie. La espero.
Año de tropiezos, prioridades disipadas de una idea lejana de un futuro que esperaba conspicuo. Rotas, melladas, quedaron atrás. Dejé la insinuación, por una ventana más angosta, más precisa, más real. Me siento en la lejanía de mis queridos y rezo de la manera en que solo sé; en silencio, expectante, desnudo, sin decir una palabra.
Ofuscado, estrecho. Así me conocí, así me olvidaré. Lento, lerdo, torpe, severo, banal, como nunca. Este año me juzgo por el atraso psicológico latente en mi modus vivendi.
Promesas rotas, del anuncio anticipado, que mi mente levantaba. Este año no rompí ninguna pared, me refugié en ellas, me cautivé en ellas. Lloré bajo su protección y me creí seguro. El miedo a salir de mi cueva, del cual el hedor se me hizo familiar. Acostumbrado a sus ángulos, me creí dispuesto a avanzar.
Paso falso, paso manso. Tuvo que llegar, tras años. Aquello que necesitaba.
Aquello que realmente necesitaba, recibir la respuesta a aquello que di por supuesto y ponerle rostro a todo lo que dí por dado.
Duele, dejar las paredes que en tantos años fui engrosando, pero debe parar, debe sanar.
Espero tan solo, no sea tarde.
Año de miradas, en donde la mujer amada vino, entro y dejó huella. Tan rápida y fugaz, tan exacta y letal. Con la sangre en el cuello y la sonrisa latente, me veo inmóvil. Ante sus idas y venidas, indómita. Insólita, amable y lejana como nadie. La espero.
Año de tropiezos, prioridades disipadas de una idea lejana de un futuro que esperaba conspicuo. Rotas, melladas, quedaron atrás. Dejé la insinuación, por una ventana más angosta, más precisa, más real. Me siento en la lejanía de mis queridos y rezo de la manera en que solo sé; en silencio, expectante, desnudo, sin decir una palabra.
Ofuscado, estrecho. Así me conocí, así me olvidaré. Lento, lerdo, torpe, severo, banal, como nunca. Este año me juzgo por el atraso psicológico latente en mi modus vivendi.
Promesas rotas, del anuncio anticipado, que mi mente levantaba. Este año no rompí ninguna pared, me refugié en ellas, me cautivé en ellas. Lloré bajo su protección y me creí seguro. El miedo a salir de mi cueva, del cual el hedor se me hizo familiar. Acostumbrado a sus ángulos, me creí dispuesto a avanzar.
Paso falso, paso manso. Tuvo que llegar, tras años. Aquello que necesitaba.
Aquello que realmente necesitaba, recibir la respuesta a aquello que di por supuesto y ponerle rostro a todo lo que dí por dado.
Duele, dejar las paredes que en tantos años fui engrosando, pero debe parar, debe sanar.
Espero tan solo, no sea tarde.
Rosa toma del aire, un verso y quítame el aliento
con tu olor, aviva la memoria,
conserva mi lamento
jueves, 25 de diciembre de 2014
Una vez me dedicaron un poema. Una vez, con una fue suficiente. Gratzie.
Love this poem:
Si para recobrar lo
recobrado,
fue necesario perder lo perdido.
fue necesario perder lo perdido.
Si para conseguir lo
conseguido,
tuve que soportar lo soportado.
tuve que soportar lo soportado.
Si para estar ahora
enamorado,
fue menester haber estado herido.
fue menester haber estado herido.
Tengo por bien sufrido
lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.
tengo por bien llorado lo llorado.
Porque después de todo
he comprobado,
que no se goza bien de lo gozado,
sino después de haberlo padecido.
que no se goza bien de lo gozado,
sino después de haberlo padecido.
Porque después de todo
he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido,
vive de lo que tiene sepultado.
que lo que el árbol tiene de florido,
vive de lo que tiene sepultado.
miércoles, 29 de octubre de 2014
29 y días posteriores.
Una parte de mí murió con el terminar de este día.
Y lo extraño es que extraño en parte.
Sin importar lo que trate de pensar, el pensamiento no cambia. Extraño es. Extraño yo. Extraño.
Incluso con todo esto, trato de dejar aquellos sentimientos que me atan a mis defectos. Incluso hoy, cuesta, te digo. Dejar todo atrás, por un segundo me pensé, asincerado. Por toda una vida me vi, burlado.
Y lo extraño es que extraño en parte.
Sin importar lo que trate de pensar, el pensamiento no cambia. Extraño es. Extraño yo. Extraño.
Incluso con todo esto, trato de dejar aquellos sentimientos que me atan a mis defectos. Incluso hoy, cuesta, te digo. Dejar todo atrás, por un segundo me pensé, asincerado. Por toda una vida me vi, burlado.
miércoles, 10 de septiembre de 2014
Verso al aire.
Como un cuervo, de mi recuerdo busca la mirada.
veo las formas que tu respiración moldea.
Y siento el cuerpo, candente. Soy animal de corral, solo sé alimentarme, solo sé engordar.
veo las formas que tu respiración moldea.
Y siento el cuerpo, candente. Soy animal de corral, solo sé alimentarme, solo sé engordar.
lunes, 1 de septiembre de 2014
Joe in the sky.
Las mejores personas que he conocido, terminaron siendo una parte armónica de mi vida. Para bien o para mal. A lo largo del día a día, tomé lo mejor de ellas y las asimilé. Me hice una mejor persona; me formé con la idea de hacer el bien a mi y con los demás.
Recuerdo mi madre me decía; "tú, tú no eres como tu padre. Tú eres una mejor persona, has sacado de mí lo mejor que te he podido dar". Recuerdo llorar a gritos por cambiar, imaginarme tan solo, por la falta de algo tan insignificante.
Con el tiempo me he visto rodeado, de las personas más geniales que jamás podría imaginar. Una al lado de la otra brindándome la mano para seguir adelante. Uno a uno les miré al rostro y no podía imaginar lo feliz que podría ser.
Me tomé de sus manos y me dejé llevar, a cada una de esas personas le debo parte de mi vida. Parte de lo que soy. Le debo tanto a todo el mundo, que me han ayudado a lidiar con las infinitésimas partes terribles que he vivido y sé lo harán para las que me toquen vivir.
En este mundo tan torcido, hacer contacto con una persona; verdadero contacto con una persona logra resultar tan difícil. El mundo se mueve rápido Joe, y uno siente que se atrapa dentro de algo que no puede controlar. Te digo, amor; las cosas no son fáciles. Una mañana despiertas cansado de la vida, la otra intentas recordar cuándo fue la última vez que sonreíste. Joe, amor mío, he estado allí. Y me haz saludado en esos días sin saber qué pasaba por esas cosas. Me has conversado, cuando aún no me conocías; sin saber que vivía con un nudo en la garganta.
"Un día crecerás y te darás cuenta de la sombras de tus acciones, hijo. Un día crecerás y te darás cuenta de que no valió la pena tanto trabajo, te cogerás la cabeza y llorarás solo. Extrañando a tu familia, amigos. Todo aquello que dejaste de lado. No quieres ese futuro, comienza a creer en tu instinto, déjate llevar por aquello que te apasiona y serás feliz. Ama a tu madre, a tus amigos. Y sobre esa chica que tienes en los ojos, crees no sé? ámala y nunca te arrepientas de nada"
Joe, te digo; esta carta va tanto para mí como para ti. En este sendero vuestra compañía ha sido una dirección que jamás pensé recorrer y con qué adoración lo hago.
Tuyo, aquel niño que adoras.
Recuerdo mi madre me decía; "tú, tú no eres como tu padre. Tú eres una mejor persona, has sacado de mí lo mejor que te he podido dar". Recuerdo llorar a gritos por cambiar, imaginarme tan solo, por la falta de algo tan insignificante.
Con el tiempo me he visto rodeado, de las personas más geniales que jamás podría imaginar. Una al lado de la otra brindándome la mano para seguir adelante. Uno a uno les miré al rostro y no podía imaginar lo feliz que podría ser.
Me tomé de sus manos y me dejé llevar, a cada una de esas personas le debo parte de mi vida. Parte de lo que soy. Le debo tanto a todo el mundo, que me han ayudado a lidiar con las infinitésimas partes terribles que he vivido y sé lo harán para las que me toquen vivir.
En este mundo tan torcido, hacer contacto con una persona; verdadero contacto con una persona logra resultar tan difícil. El mundo se mueve rápido Joe, y uno siente que se atrapa dentro de algo que no puede controlar. Te digo, amor; las cosas no son fáciles. Una mañana despiertas cansado de la vida, la otra intentas recordar cuándo fue la última vez que sonreíste. Joe, amor mío, he estado allí. Y me haz saludado en esos días sin saber qué pasaba por esas cosas. Me has conversado, cuando aún no me conocías; sin saber que vivía con un nudo en la garganta.
"Un día crecerás y te darás cuenta de la sombras de tus acciones, hijo. Un día crecerás y te darás cuenta de que no valió la pena tanto trabajo, te cogerás la cabeza y llorarás solo. Extrañando a tu familia, amigos. Todo aquello que dejaste de lado. No quieres ese futuro, comienza a creer en tu instinto, déjate llevar por aquello que te apasiona y serás feliz. Ama a tu madre, a tus amigos. Y sobre esa chica que tienes en los ojos, crees no sé? ámala y nunca te arrepientas de nada"
Joe, te digo; esta carta va tanto para mí como para ti. En este sendero vuestra compañía ha sido una dirección que jamás pensé recorrer y con qué adoración lo hago.
Tuyo, aquel niño que adoras.
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